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¡Pide ayuda!

¡Tú no tienes la culpa!
No importa que forma de abuso o violencia has sufrido o que traumático es lo vivido: Tú no tienes la culpa de que hayas sido maltratado o hayas sufrido violencias. Para cada forma de abuso o maltrato los únicos responsables son siempre y exclusivamente las personas que son violentas o maltratan.

¡No estás solo!
En el 10% de las familias suizas se golpea y entre 3000 y 4000 jóvenes al año son víctimas de abuso sexual en el tiempo libre o en el deporte. ¿Y cuántos son los niños y jóvenes que sufren violencia física, psíquica o sexual en las escuelas, en el tiempo libre y en el deporte? Sin duda son muchos y repartidos en todos los estratos sociales. ¡Tú no estás solo con tus experiencias!

¡Puedes romper tu silencio y revelar "malos secretos"!
El silencio de las víctimas es la mejor protección para los agresores. Muy a menudo los agresores les inculcan a las víctimas, que tienen que mantener el "secreto común" que hay entre los dos.
El miedo a traicionar los agresores o a que nadie vaya a creer lo vivido puede ser enorme.
¿Estás afectado? Entonces es muy importante que sepas, que es posible acabar con el abuso y la violencia contra de ti hablando de lo vivido. Así se pueden crear las pruebas y los agresores pueden ser detenidos.

¡Inténtalo una y otra vez!
Muchos afectados deben contar varias veces lo vivido y pedir ayuda, hasta que por fin encuentran a una persona que les cree. Si esto te pasa también a ti, no te rindas. ¡Sigue buscando ayuda!

¡Donde encontrar comprensión y recibir ayuda!
Confía en un adulto que conoces, a un amigo o una amiga, o ponte en contacto con asesorías. Estas personas entienden tus temores y preocupaciones, te aconsejan y te pueden ayudar a encontrar soluciones. Las informaciones acerca de asesorías se encuentran en la guía telefónica o aquí bajo direcciones.

¡Tienes el derecho de recibir ayuda y de pedir ayuda!
En caso de emergencia, no tengas miedo de hablar con adultos en la calle, en el tram, en el bus, con maestros u otras personas. Tienes el derecho a que te den ayuda y te aconsejen, no importa lo duro que fue lo que has vivido. Según la Convención de los Derechos del Niño de la ONU con un total de 54 artículos tienes derecho a

  • Igualdad de derechos y protección contra discriminación, independientemente de raza, religión, origen y sexo
  • Un nombre y una nacionalidad
  • Salud
  • Educación y formación
  • Tiempo libre, juego y recreación
  • Informarte, comunicarte, que te escuchen y a reunirte
  • Privacidad y una educación con igualdad de derecho y paz
  • Ayuda inmediata en caso de catástrofes y emergencias, y protección de crueldad, descuido, explotación y persecución
  • Una familia, asistencia de parte de tus padres y un hogar seguro
  • Asistencia en caso de minusvalía

¿Quieres leer la Convención de los Derechos del Niño por completo o en tu idioma materno?
La encuentras bajo www.unicef.org traducida en 58 idiomas.


¡Quieres ayudar!

¿Eres una persona cercana a un niño, una niña o un adolescente que está sufriendo abuso o violencia?
¿Has observado abuso o violencia hacia otro niño o adolescente?

¿Quieres ayudar? Entonces te pueden servir estos "consejos":

  • ¡No hagas nada insensato! Si quieres puedes escribir lo que "sabes" (con fecha y situación).
  • Muy importante: ¡Busca ayuda para ti mismo!
    Cuenta lo que has vivido u observado a un adulto, llama al número de emergencia de la policía (Suiza 117 | Alemania 110 | Austria 133) o llama a una de las asesorías que se encuentran bajo
    direcciones y déjate aconsejar.
  • Dile a los afectados que has leído u oído de que haya muchos niño y adolescentes víctimas de abuso y violencia, y que crees lo que te han contado.
  • No hagas promesas que no puedes cumplir.
  • Garantízale a los afectados, que no harás nada sin su consentimiento.
  • Anímelos a romper su silencio, a contar lo ocurrido y a pedir ayuda.
  • Dile que cada niño o adolescente tiene derecho a asistencia y que se pueden evitar ulteriores abusos, si se rompe el silencio.
  • Cuéntale a los afectados que hay direcciones de asesorías y ayudas en la guía telefónica o aquí bajo direcciones.

Abuso y violencia

Se habla de abuso cuando se limitan o amenazan tus derechos y tu dignidad. Eso sucede cada vez que sufres o percibes las siguientes formas de abuso o violencia.

  • Te niegan tus exigencias básicas (comida, ropa, habitación, cuidados médicos).
  • Te excluyen y te sientes marginado por tu procedencia, cultura o salud.
  • Recibes poco o nada de calor humano, cuidado y protección.
  • Se descuida o se impide tu desarrollo personal, intelectual, emocional y social.
  • Te dejan poco o ningún tiempo para el reposo, la diversión y el contacto social.
  • Se controla con el dinero tu comportamiento.
  • En la separación o en el divorcio de tus padres, te utilizan como medio de presión financiera.
  • Te instigan a acciones violentas, militantes o criminales.
  • Te ofrecen a otra gente para actos sexuales.
  • Te mandan a limosnar o te explotan para trabajo infantil.

Sufres violencia física

  • Te pegan, estrangulan, pellizcan, queman, abofetean, pisotean, empujan o te halan por el cabello.
  • Te tuercen los brazos.
  • Te amenazan con armas y objetos.

Sufres violencia psíquica - ¡Mobbing es también una forma de violencia psíquica!

  • Sufres violencias en relaciones: Se producen calumnia y difamación contra de ti.
  • Se destruyen tus pertenencias, y la violencia es perpetrada contra tus amigos, tu madre, tu padre o animales domésticos.
  • Te preparan una emboscada, te persiguen, te presionan o te obligan.
  • Informaciones íntimas tuyas, fotos eróticas o escenas de WC con ti se publican en Internet o se mandan por celular. NOTA: ¡No borres nada, sino pierdes las pruebas y evidencias!
  • Te tratan como sirviente, te dan órdenes todo el tiempo y te interrumpen cuando hablas.
  • Sufres insultos o chantajes, te desacreditan, te gritan, te callan o te declaran demente.
  • Te tratan como si fueras propiedad de alguien; a toda hora están controlando lo que haces o con quién hablas; te dificultan o impiden el contacto con amigos o parientes.
  • Te hacen dar miedo con miradas, actos, gestos y objetos o armas:
  • Te rechazan e ignoran, no te prestan atención o se pretende de ti que adoptes un determinado comportamiento.
  • Oyes como los agresores niegan o minimizan sus abusos y te echan a ti la culpa de todo.
  • Se pronuncian amenazas tipo: "No vas a ir al cielo sino al infierno. Dios te castigará. No vas a lograr nada en la vida. Maldito el día en que te parí. Te voy a pegar y encerrar. Te voy a meter en un hogar para niños o en una clínica. Te voy a abandonar. Me voy a matar."
  • Uno de los padres trata de recibir de ti informaciones acerca de la otra parte. Te toca de mediar entre tus padres o hasta ser la pareja de uno de los padres.

Sufres abuso sexual (abusos sexuales, violencia sexual, explotación sexual)

  • Ejemplos: Comentarios sexuales, provocaciones o miradas en la escuela, familia, chat, tram/bus, discoteca etc.
  • Te sientes observada en el baño, en la ducha o en el vestuario.
  • Recibes llamadas, donde alguien se pone a gemir en el teléfono, te dice palabras vulgares o te cubre con palabras provocantes.
  • Te mandan emails con fotos o videos pornográficos.
  • Los adolescentes mayores o los adultos tratan de convencerte con regalos, promesas o frases tipo "¡Así lo hacen todas!" para que te desnudes y te tomes fotos.
  • Los adolescentes mayores o los adultos se ponen desnudos delante de ti, te muestran sus actos sexuales, videos pornográficos o imágenes; se frotan contra tu cuerpo, se excitan y te exigen que los toques también tú en sus partes íntimas, te exigen que le des satisfacción oral o que tengas relaciones sexuales con ellos.

Agresores los hay en todas las culturas y estratos sociales y suelen provenir del entorno de la familia, la escuela, los amigos, el deporte y tiempo libre, y también de círculos religiosos, médicos o sociales. Las víctimas ven la propia relación con los agresores inicialmente como un apoyo y una ayuda, con el tiempo pero realizan que están siendo dominados y humillados por ellos. ¡Muy frecuentemente los agresores obligan las víctimas a callar!

¿Eres víctima de abuso y violencia? ¡Según la Convención de los Derechos del Niño de la ONU, tienes derechos fundamentales y tienes el derecho a pedir ayuda!


Consecuencias

Niños o jóvenes que han sido víctimas de abuso y violencia, o que han presenciado violencia y abuso, pierden la confianza, tienen miedo y dudan de su propia percepción, son asombrados, se sienten traicionados, sin valor, llenos de pudores, impotentes y sin el control de su propia vida (como una víctima), culpables aunque la responsabilidad es únicamente de los autores del crimen, o sea los verdaderos culpables.

Vivencias con abuso y violencia tienen consecuencias a corto plazo y lamentablemente también para toda la vida.

  • Si las víctimas no piden ayuda o no se les ofrece ayuda, nunca se podrán detener los agresores.
  • La presión interior que se viene a crea dentro de los niños o jóvenes, puede descargarse contra los más jóvenes o los débiles bajo forma de golpes, amenazas, chantajes, robos o dañándoles sus pertenencias.
  • No lograr de evitar el abuso y la violencia, lleva frecuentemente a aislarse, a tener dificultades en crear y cuidar amistades, a refugiarse en Internet y abandonar el contacto con el mundo externo.
  • Muchas víctimas tratan de aturdir sus dolores, miedos, sentidos de culpa y pudor con el consumo de alcohol y droga o con autolesiones.
  • En la escuela o en el trabajo pueden llamar la atención por su comportamiento raro, sus dificultades en concentrarse para aprender o por una manera de trabajar muy orientada al rendimiento.
  • Las frecuentes criticas por su comportamiento pueden llevar a que se sientan con aún menos valor, inútiles, y a creer que su vida no tenga algún sentido, a abandonar todo y escapar.
  • No todas, pero muchas de las víctimas reconocen sólo cuando son adultos las consecuencias del los abusos y las violencias que vivieron de niño. Frecuentemente siguen sufriendo de las consecuencias descritas antes o de depresiones, dependencias, co-dependencias, problemas relacionales, disturbios alimentares, autolesiones y disturbios de la personalidad.
    Mientras tanto se ha demostrado, que los niños y jóvenes que han sido víctimas de violencia, de adultos muy probablemente serán violentos también y veces se matan.

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